Esta sopa revive a los muertos. Es muy típica de Huesca y la zona de Pirineos.
Muy sencilla.
( prometo foto propia en breve )
Ingredientes para 4 personas:
- 3 cebollas grandes.
- aceite de oliva.
- mantequilla ( 1 cucharada sopera )
- un puñado de harina.
- un vaso pequeño de vino dulce.
- sal y pimienta negra.
- unas lonchas finas de queso a gusto de cada uno. (Yo manchego)
- unas rebanadas de pan algo tostado.
- agua caliente 1 litro y medio aprox.
Preparación:
Se pelan las cebollas y se cortan en aros finos.
Se calienta el aceite de oliva para que cubra el fondo de la cacerola y se añade la cucharada de mantequilla. A fuego suave. Una vez caliente se añaden los aros de las cebollas y se pochan hasta que la cebolla este tierna. ( mejor si tapas la cacerola ).
Añadir el puñado de harina y mover.
Añadir el vino dulce.
Añadir la mitad del agua caliente. Mover todo y tapar durante 15 minutos.
Añadir la sal y la pimienta y el resto del agua. Dejar otros 15 minutos.
Colocar en boles individuales refractarios. Colocar la sopa una rebanada de pan tostado y el queso en lonchas encima.
Gratinar en el horno 10 minutos a 180ºC.
¡ Qué disfruten !

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